Respuesta breve
Una flota de implementos suele formarse por necesidad y no por plan: sale un trabajo, se compra un implemento para él, y después otro. El resultado son soportes que no encajan, diámetros de puntero distintos y un stock de piezas disperso. En una flota formada con plan el orden es: primero lo que necesita el ochenta por ciento de trabajo más repetido, después el sistema de enganche que hace rápido el cambio de esos implementos, y al final el implemento para trabajos raros. La razón de ese orden no es financiera sino acumulativa: el implemento correcto comprado pronto abarata cada compra posterior.
Empiece por la mezcla de trabajos
Una decisión de flota empieza por el trabajo, no por el implemento. Mirar los registros del año pasado y ver cuántos días llevó cada tipo de trabajo casi responde por sí solo qué implemento comprar primero.
El error habitual aquí es decidir por el trabajo más difícil. Un implemento caro comprado para un trabajo difícil que se hace cinco días al año está parado los doscientos restantes. La flota se construye alrededor del trabajo más repetido; para el trabajo raro ya existe el alquiler.
El segundo error habitual es ignorar el parque de máquinas. Con máquinas en tres clases de peso, un solo implemento no vale para las tres; el plan de implementos se hace junto con el parque.
El orden
- 1
El implemento del trabajo más repetido
Elija el trabajo que más días ocupa en sus registros y compre su implemento. Suele ser un martillo pero no en toda obra; en una empresa de movimiento de tierras puede ir primero un ripper, en reciclaje una pinza.
- 2
El segundo trabajo más repetido
Al elegir el segundo implemento, asegúrese de que pueda ir en la misma máquina que el primero. El mismo soporte y la misma clase de peso abaratan esa segunda compra.
- 3
El sistema de enganche
Desde que hay dos implementos, el tiempo de cambio es una partida de coste. Es exactamente aquí donde se hace la cuenta del enganche rápido; antes es innecesaria, después es tiempo ya perdido.
- 4
Stock de repuestos
Monte el stock de piezas críticas antes del tercer implemento. Tres implementos sin stock generan más parada que dos con él.
- 5
El implemento de los trabajos raros
Deje para el final el implemento que se necesita unas pocas veces al año y hasta entonces alquílelo. Cómo tomar esa decisión lo tratamos en su propia guía.
- 6
Un segundo del crítico
A medida que la flota crece, comprar un segundo del implemento más crítico puede valer más que comprar un tipo nuevo. Donde la parada cuesta mucho, el repuesto va antes que la variedad.
Por qué la estandarización es una decisión temprana
El tipo de soporte, el diámetro de puntero y el sistema de enganche se fijan en las dos primeras compras, y cambiarlos después sale caro. Por eso la decisión de estandarizar hay que tomarla con la flota todavía pequeña.
El beneficio se acumula: el mismo diámetro de puntero parte el stock por la mitad, el mismo soporte acelera los cambios, la misma marca concentra la relación de servicio en un punto. Lo tratamos aparte en la guía de estandarización.
La estandarización también tiene un límite: atarse a una sola marca debilita su posición negociadora y le deja pendiente de la disponibilidad de piezas de esa marca. El equilibrio es estandarizar las interfaces físicas, como soporte y puntero, y mantenerse flexible en la marca.
Un plan de flota es un orden, no una lista
Planifique no cuántos implementos comprará sino cuál va antes que cuál. Cuando cambie el presupuesto la lista se acorta o se alarga; mientras el orden se mantenga, la flota sigue siendo coherente. Lo único que rompe el orden es la urgencia de un trabajo imprevisto, y ahí la respuesta correcta es alquilar.
Qué hacer y qué evitar
Qué hacer
- Construya el plan de flota con los registros del año pasado.
- Al elegir el segundo implemento, intente quedarse en la misma clase de máquina y soporte que el primero.
- Tome la decisión del enganche rápido junto con el segundo implemento.
- Monte el stock de piezas críticas antes del tercer implemento.
- Considere el alquiler para trabajos raros una parte permanente del plan.
Qué evitar
- No construya la flota alrededor del trabajo más difícil; es una parte pequeña del año.
- No compre implementos sin tener en cuenta el parque de máquinas.
- No cambie de soporte y de diámetro de puntero en cada compra.
- No aumente la variedad antes de tener un repuesto; un segundo del implemento crítico puede valer más que un tipo nuevo.
- No confunda atarse a una marca con estandarizar; estandarice la interfaz y mantenga flexibilidad de marca.
Qué cambia cuando la flota crece
En una flota pequeña la decisión es por implemento: cuál compro. A medida que crece, la decisión se vuelve de sistema: qué implemento en qué máquina, en qué obra y durante cuánto.
En esa transición lo que más se echa en falta son datos. Sin saber qué implemento trabaja de verdad, cuál está parado y cuál entra constantemente en servicio, la siguiente decisión de compra vuelve a apoyarse en suposiciones.
Por eso, pasada cierta dimensión, la siguiente inversión puede no ser otro implemento sino un sistema que haga visible el uso de los que ya tiene.
