Respuesta breve
Una pieza crítica no es una pieza cara; es aquella cuya ausencia detiene la máquina y que no puede conseguirse rápido. Tres criterios definen la criticidad: probabilidad de avería, plazo de suministro y si se puede trabajar sin ella. Valorados juntos, la lista de stock suele salir más corta de lo esperado: unas pocas referencias en obra y el resto en el proveedor. La lista correcta se determina con su propio registro de averías, no por suposición.
Los tres criterios de criticidad
- Probabilidad de avería: ¿con qué frecuencia falla esta pieza? Las piezas de desgaste (punteros, retenes, casquillos) tienen alta probabilidad; las del cuerpo, baja.
- Plazo de suministro: ¿en cuánto tiempo llega? Una pieza con stock local puede no necesitar almacenarse aunque sea crítica; una que hay que importar debe almacenarse incluso con baja probabilidad.
- ¿Detiene la máquina? ¿Puede trabajar sin esa pieza? Si no, la criticidad sube; si puede apañarse temporalmente, baja.
Referencias críticas típicas
En un martillo el grupo de mayor probabilidad son las piezas de desgaste: punteros, kits de retenes, casquillos y pasador. Se consumen con regularidad y la máquina se para cuando se acaban.
El segundo grupo tiene probabilidad media pero plazos potencialmente largos: diafragma, componentes del acumulador, piezas de válvula. Si se almacenan o no lo decide el plazo.
El tercer grupo son las piezas del cuerpo (pistón, cilindro, cabezal delantero). Como su probabilidad es baja no suelen almacenarse, pero si la flota tiene muchas unidades del mismo modelo, tener un juego puede tener sentido.
Qué pieza cae en qué grupo en sus condiciones de trabajo lo muestra su propio registro. Sin registro, la lista se apoya en suposiciones y suele quedar excesiva o corta.
El registro escribe la lista de stock
Un registro sencillo de dos años muestra cuántas veces se cambió cada pieza y escribe la lista de stock por sí solo. En empresas sin registro, el stock se hincha "por si acaso" y ata capital, o falta una referencia crítica y produce parada. Una hoja de cuatro columnas resuelve ambas cosas.
Compare el coste de stock con el de parada
Mantener stock tiene un coste: capital inmovilizado, espacio de almacén y, en piezas con vida útil de almacenamiento como los retenes de caucho, riesgo de deterioro.
La decisión sale de comparar ese coste con la parada que causaría la ausencia de la pieza. Si conoce su coste de parada, la comparación es clara; si no, la decisión se queda en corazonada.
La vida de almacenamiento importa en piezas de caucho; acumular kits de retenes de más puede dejarlos envejecer sin usar. Un almacenamiento fresco, oscuro y seco reduce ese riesgo.
Mantener el stock manejable
- Etiquete por modelo: qué pieza pertenece a qué martillo debe leerse en la estantería. En una flota es donde más confusión surge.
- Aproveche la estandarización: modelos que comparten piezas reducen referencias; tenga ese criterio en cuenta al comprar equipos nuevos.
- Fije niveles mínimos: se pide cuando una referencia baja de ese nivel; el enfoque de "compramos cuando se acabe" produce paradas.
- Registre la pieza usada: si toda pieza que sale del almacén se anota también en el registro de averías, ambos registros se alimentan.
- Aclare los plazos con su proveedor: saber cuánto tarda cada pieza es la base de la lista de stock.
