Respuesta breve
En el montaje de un engrase automático lo crítico no es la estación sino el RECORRIDO DE LA LÍNEA. La estación va en un sitio protegido, toda la línea sigue un camino donde no reciba golpes ni roce, y la alimentación se conecta al propio punto de engrase del martillo. Después se llena la línea de grasa, se purga el aire, se confirma a la vista la primera salida y se verifica durante la primera semana que la grasa llega de verdad. El error más común que arruina un montaje es pasar la línea por la zona móvil entre pluma e implemento, donde queda aplastada y rota en pocos días.
Decisiones previas al montaje
- Dónde va la estación: un punto sin golpes, no expuesto a proyección de piedras y accesible con la mano para cambiar el cartucho.
- Por dónde va la línea: un camino libre de las zonas móviles de la pluma, paralelo al recorrido de los latiguillos hidráulicos y que pueda abrazarse.
- A qué punto del martillo se conecta la alimentación: se usa la entrada de engrase propia del martillo, no se perfora un orificio nuevo.
- Cuándo funciona el sistema: el engrase debe darse mientras el martillo trabaja; un montaje que bombea con el martillo parado solo genera consumo.
- Quién cambia el cartucho y con qué frecuencia se revisa.
Montaje paso a paso
- 1
Asegure la máquina
Baje el implemento al suelo, pare la máquina y descargue la presión hidráulica. Durante el montaje nadie debe estar en la cabina.
- 2
Elija la posición de la estación y haga una prueba en seco
Antes de fijar nada, sostenga la estación en su sitio y compruébela imaginando la pluma moviéndose varias veces: ¿cabe la mano para cambiar el cartucho?, ¿está en la trayectoria de las piedras?, ¿tapa alguna pieza que hay que desmontar en el servicio?
- 3
Trace el recorrido de la línea
Lleve la línea paralela a los latiguillos hidráulicos existentes y aproveche sus mismos puntos de abrazadera. Asegúrese de que la línea no queda tensada ni roza al abrir y cerrar la pluma; la zona crítica es el área de movimiento entre implemento y pluma.
- 4
Fije la estación y la línea
Monte la estación de forma que no transmita vibración. Abrace la línea a intervalos regulares; una línea suelta oscila con la vibración y acaba fatigándose y rompiendo en la conexión.
- 5
Conecte la alimentación al punto de engrase del martillo
Se conecta a la entrada de engrase propia del martillo. Limpie la grasa vieja y el polvo de la entrada antes de conectar; el polvo que entre durante el montaje es exactamente lo que el sistema se instala para evitar.
- 6
Monte el cartucho y purgue el aire
Monte el cartucho y haga funcionar el sistema hasta que salga grasa por el extremo de la línea. Si no se purga el aire, la primera puesta en marcha deja la grasa en la línea y no en el martillo; si se salta este paso, el sistema parece funcionar pero no engrasa nada.
- 7
Confirme a la vista la primera salida
Afloje la conexión, vea llegar la grasa y vuelva a apretar. Sin verlo, el montaje no está terminado; "está puesto, supongo que funciona" es la suposición más cara que existe.
- 8
Vigile la primera semana
Durante la primera semana, al final de cada turno mire el nivel del cartucho y el rastro de grasa alrededor del mango del puntero. Si el cartucho no baja nada, el sistema no bombea; si baja muy rápido, hay un problema de ajuste o una fuga.
Qué hacer y qué evitar
Qué hacer
- Lleve la línea paralela al recorrido de los latiguillos hidráulicos y use sus mismas abrazaderas.
- Limpie la grasa vieja y el polvo de la entrada de engrase antes de conectar.
- Purgue el aire de la línea hasta que salga grasa.
- Confirme a la vista la primera salida y vigile la primera semana.
- Asigne el cambio de cartucho a una persona concreta; un sistema sin dueño se queda vacío.
Qué evitar
- No pase la línea por la zona móvil entre pluma e implemento.
- No perfore un orificio de engrase nuevo en el cuerpo del martillo; use la entrada existente.
- No deje la línea suelta; sin abrazaderas se rompe por vibración.
- No configure el sistema para bombear con el martillo parado; esa grasa se pierde.
- No abandone el engrase manual nada más montar el sistema; ambos conviven hasta verificar la primera semana.
El engrase automático no elimina pensar en el engrase
Bien montado, el sistema saca de las manos humanas el intervalo y la técnica, pero él mismo es una partida de mantenimiento: los cartuchos se vacían, las líneas se aplastan, las conexiones se aflojan. Basta una línea añadida al control de inicio de turno: ¿hay grasa en el cartucho?, ¿está la línea en su sitio?, ¿hay rastro de grasa fresca alrededor del puntero?
La solución que usa HKM
El engrase automático que usa HKM
La estación de engrase automático SolidLube se monta sobre el martillo y aporta grasa de forma continua mientras el martillo trabaja. Fue la solución más demandada en nuestras visitas de campo en Reino Unido e Irlanda: en turnos cargados donde el engrase manual se salta, ahí está la diferencia en la vida de los casquillos.
Estación de engrase automático SolidLube(solid-lube.com)El primer mes tras el montaje
El primer mes es cuando el ajuste se adapta a la obra. Una cantera polvorienta y abrasiva y una obra limpia no piden el mismo ajuste; se calibra observando el consumo y el estado de la grasa que sale. Si la grasa se ennegrece pronto y arrastra polvo de roca, aumente la aportación; si hay rebose excesivo alrededor del puntero, redúzcala.
En ese periodo mire también el mango del puntero. Si el sistema funciona bien, en el siguiente cambio de puntero no deberían verse rayas profundas en el mango; si aparecen, o la aportación es insuficiente o la línea no está entregando de verdad.
